Meditación y coaching 

En algunas ocasiones de la vida nos llegamos a preguntar, será que lo que estoy haciendo es lo que mueve, o por cuanto tiempo debo seguir trabajando en este lugar? Será que debería montar mi propio negocio? Como hago para jubilarme joven? Como hago para viajar cada que desee sin tener que pedir vacaciones? Me siento con estrés, será que pido una licencia por 3 o 6 meses? Como puedo lograr hacer el viaje de mis sueños sin que me importe lo que pueda pasar en el futuro? Si te has realizado estas preguntas puede que algo en tu interior te esté gritando que hay algo que debes escuchar en tu interior, que será lo que traen esas preguntas? Como puedes escucharlas? Te invito a que nos conozcamos, y que hablemos con esa voz que pregunta y pregunta en tu interior, con sesiones de conversación a través del coaching, y de teoría y práctica conocerás diferentes técnicas de meditación que te ayudarán a que tu mente se aquiete y a que entiendas cuales pueden ser las causas de esos pensamientos.

Yo decidí formarme como coach en Bogotá luego de haber estudiado filosofía Budista en Nepal este estudio me ayudó a combinar las dos técnicas y ponerlas al beneficio de la felicidad y la causa de la felicidad de los seres humanos.

Nací en Medellin, Antioquia, Colombia, tierra de montañas y característica por tener una cultura patriótica, rara vez un paisa (así se tildan a quienes nacen en Medellín) sale de las montañas para ir a vivir en otro país con la firme decisión de descubrir y descubrir cómo lograr liberarse del sufrimiento y de las causas del sufrimiento. Yo quise ser una de esas viajeras, probablemente por tener un Bisabuelo paterno que en plena revolución industrial y con el auge del carbón tomó un barco en su país, Alemania para viajar a Colombia, establecerse y morir en 1908 en Caldas Antioquia, con 3 matrimonios encima, hoy en día todos los que tengan el apellido Klinkert al menos en Colombia, no queda más que decir que seguro compartimos la misma sangre, sangre aventurera y pionera por descubrir lo que parece imposible y lejano.

 

En 1800 hablábamos de cruzar océanos en barcos de vapor, viajes que tardaban cómo mínimo 19 días, hoy en día me he inclinado por conocer la mente humana y trabajar acompañando a otros a conocer sus propias emociones, aceptarlas sin rechazarlas para poder vivir una vida con mayor significado, llena de paciencia, generosidad y amor.

 

Hoy me he inclinado a tener presentes a mis ancestros, y como no hacerlo si son ellos quienes han creado nuestra historia, y por esto no solo debo hablar de mi bisabuelo que cruzo el océano Atlántico sino de mis dos abuelos que cómo médicos trascendieron más allá de los partidos políticos para ayudar a las personas, para atenderlos cuando su salud lo necesitaba.

 

Cuando cito a mis abuelos me doy cuenta de la fuerte pasión que corre por mis venas, impulsada por la aventura y el servicio entregado a la comunidad por mis abuelos, este año 2014 he decidido, viviendo en Bangkok Tailandia que es con los Colombianos con quienes quiero trabajar, es con ustedes Colombianos con quienes siento un llamado a la paz, a la paz interior, he sido un poco apática a la política de discursos, y me he decidido llamar una guerrera de paz, y en este caso recuerdo a Gandhi, quien un día nos dijo, debes ser el cambio que quieres ver en el mundo, yo he sido una fiel creyente que con tu ejemplo generas una manifestación pacífica para demostrarle al menos a quienes están cerca de ti, que si se puede ser el cambio que quieres ver en el mundo.

 

He decidido tomar un camino de silencio atento, de acciones positivas, de aventura y de inspirar a quienes están abiertos para escucharse.

 

Es por esto que viviendo hoy en Bangkok trabajo con personas desde Colombia para acompañarlos en su proceso de cambio, un cambio que puede ser el de encontrarse con ellos mismos al pedir una licencia en el trabajo, o el de acompañar a un ser querido en su proceso de muerte, o el de simplemente romper con la rutina para ver nuevas formas de actuar que te pueden ayudar a ser mejor ser humano.

 

En este proceso de cambio puedes alternar entre viajar a Asia y permanecer en Colombia. No siempre es necesario moverse físicamente para entrar en el cambio, solo si sientes un llamado muy profundo a querer descubrir algo que hay en otros lugares entonces móntate en un avión, o en un barco y te espero en Asia, durante el tiempo que desees, acá meditaremos, estudiaremos un poco sobre la mente humana, sobre la filosofía Budista y descubriremos a través del coaching tus pasiones u obstáculos como te ayudan a ser más felíz. Y si decides que quieres quedarte en Colombia nos podemos encontrar por internet.

 

Te deseo siempre lo mejor.