juliana klinkert meditacion

Aclarando nuestra mente como el cielo – semana 3 viaje mujeres

Aclarando nuestra mente como el cielo

Ya llevamos tres semanas de viaje. 12 mujeres juntas emprendimos esta aventura para entrenar nuestras mentes “jugando con ella”. Cada semana descubrimos una nueva visualización, que nos ayuda a reconectarnos con nuestra calma en cualquier situación del día.

3 visualizaciones que hemos aprendido hasta el momento

  • La ola del mar : Para reciclar las tensiones, el estrés
  • La montaña: Para recobrar nuestra estabilidad
  • El Cielo: Para reunirnos con nuestra claridad

La meditación, solo como palabra está cargada de adjetivos. Cuando le pregunto a los niños que es meditación por lo general responden con un sonido extendido “Ahummmmm” y se sientan en posición de loto. Cuando le pregunto a las mujeres con las que trabajo en el refugio ellas responden, no eso no es para mí, mi mente nunca va a parar. Cuando le pregunto a los estudiantes universitarios ellos dicen, cerrar los ojos y respirar profundo tratando de no tener pensamientos… y así incansablemente cada ser humano nos hemos cargado de “clichés” que describen el significado de la palabra “Meditación” de manera errada.

De donde hemos sacado estas descripciones?

Donde nos quedamos atrapadas en ese significado?

juliana klinkert guias para brillas jardines los angelesPara unos posiblemente por los medios de comunicación, para otros posiblemente la amiga de una amiga, para otras el imaginario… En fin. Buscar significados puede ser muy fácil, pero lo más importante hoy en día es descubrir como sentir eso que todos queremos. La paz.

En esta propia travesía personal he pasado por quererme quedar viviendo en un monasterio budista, convertirme en monja budista, cortarme totalmente el pelo, querer vivir en una cueva, cortar con todos los placeres de este mundo, para llegar a un momento de la vida en el que me he dado cuenta que ese no era el camino.

Los tiempos han cambiado, y puedo decir que en mi memoria se encuentra muy plantada la semilla de aquel pasado en el cual vivir en un bosque era posible. Tendemos a repetir historias pasadas, pero este mundo de hoy requiere adaptación y una adaptación inmediata, el tiempo parece andar más rápido y eso hace que el tiempo de aprendizaje se acorte cada vez más.

Las guerras pasadas han tomado nuevas caras, hoy no peleamos por territorios con caballos y armas, pero si con ataques virtuales, ataques que parecen invisibles. Creemos que tenemos un mundo mejor más pacífico, y no nos damos cuenta que estamos hipnotizadas por un silencioso ciberataque.

Pasa lo mismo en nuestra mente, nuestros pensamientos nos hacen creer que vamos bien en muchas ocasiones y en realidad es el “gremilin” quien ha tomado la delantera y nos ha hipnotizado…

Y aca nos podemos hacer esa gran pregunta…que hacer entonces con esa situación? Pues mirémoslo como una oportunidad para expandir nuestra visión del mundo, pero no solo de ese mundo exterior sino también de este mundo interior.

A veces pasamos mucho tiempo observando lo que los demás hacen y como lo hacen, y se nos olvida regresar a casa, a nuestro silencio interior. A este lugar donde nos podemos reconectar con el fluir de la naturaleza. Con la abundancia que se genera al dar sin esperar nada a cambio. Con la generosidad.

Tenemos un libro abierto cada segundo de nuestra existencia, este libro se llama naturaleza. Pero que nos pasa que nos blindamos hacia esta experiencia? Hemos decidido ser individualistas, y volcarnos al “yo” al como logro más éxito, mas reconocimiento, tener más dinero, mas y más… entramos en la incansable rutina del deseo y la codicia.

Y se nos ha olvidado la generosidad, ese compartir ese servir. Creo que eso mismo ha hecho que nos ubiquemos espacialmente en edificios más altos y con menos espacio… como dice mi gran amigo Fernando Gaviria, nos limitamos a vivir en cajas, y de manera individual, olvidando la convivencia.

Entonces qué hacer con este blindaje que hemos creado hacia este gran libro llamado naturaleza? Como nos abrimos nuevamente a esta experiencia que sabemos que disfrutaremos?

juliana klinkert lake shrine los angelesRecordando lo que se siente al estar en contacto con la naturaleza.

Este tipo de meditación que estamos practicando en este viaje me ha fascinado, he descubierto a través de ella la belleza de la reconexión, y que el sentir si es posible.

Cada elemento que observamos en la naturaleza está en armonía con el tiempo en el que vivimos, y sólo el sentir que nos reconectamos con cada elemento hace que nuestro cuerpo inmediatamente se despierte a nuevas sensaciones. A estas que nos hacen vibrar desde la paz y la tranquilidad.

Sin entrar en edición quiero compartirles directamente las experiencias de cada una de las mujeres que decidió emprender este viaje.

 

Maria del Mar  He descubierto que con solo 10 minutos a la semana que he dedicado a meditar en grupo con este acompañamiento tuyo, los beneficios son muy poderosos, el retorno de inversión es altísimo. Me siento más tranquila, serena, fluida y creativa. He dormido mejor y mi hijo también!!!!

Adriana He descubierto que no es TAAAN difícil ni tampoco debes ser un iluminado para lograr bienestar. La ola y su poder renovador, la tranquilidad y La Paz… 

La montaña; por ejemplo la semana pasada fue protagonista, mi estabilidad en lo laboral estuvo muy muy movida y era como una señal divina porque veía imágenes de montañas en todas partes, no montañas reales porque vivo en el medio oeste y acá sencillamente no hay montañas ….  

 

Con el cielo he aprendido a volar … a ver su claridad y su luz … 

 

Luisa Fernanda Hoy tengo una palabra para describir lo que siento…SERENIDAD

Aunque hay días en donde ni los tres tipos de meditación me ayudan…porque es como cuando se acerca un tsunami de ideas, pensamientos, sensaciones entre otras, en donde no se encuentra la tranquilidad, hay otros donde todo fluye como el mejor de lo arroyos del planeta, calmado, cristalino, coherente…

 

Analizando las tres meditaciones puedo decir que con la ola del mar., descubrí que me alejaba de las tensiones, era como si me quitará ese peso del día a día, en el que te cargas los problemas del trabajo, de la familia, de todo eso que nos llena de estrés.

 

Con la montaña…uffff fue sentir el equilibrio de uno, el cual no es tan firme como pensaba, costo y cuesta mucho sentirlo y tratar de liberar tensiones y emociones…es como sentir que tus pies no bailan al ritmo de la música que se escucha…pero que te gusta tanto que no importa seguir.

 

Con el cielo, todo ha sido diferente…Ha sido tranquilizante, sereno, de una paz que te deja dormida. Es como volar y ver pasar las mejores cosas…sin importar si ese cielo cambia de color…siempre trae limpieza…es un renovar.

 

Marcela Yo estoy maravillada con la magia y el fluir de descubrir la posibilidad de meditar en cualquier lugar y momento. Soy amante de la naturaleza, así que conectar con ella se me hace muy fácil. Usar la metáfora de la ola, la montaña y el cielo ha sido como un bálsamo en el agite  del día a día, pues me ha brindado la posibilidad de ir con ellos  a todas partes.

 

Desde nuestra meditación de la montaña hice algo que nos propusiste y es que los he puesto como imágenes en mi celular tanto al tenerlo bloqueado como en la pantalla de inicio y siendo un elemento que uso tanto en el día hace que la meditación este siempre presente. He puesto las imágenes de mi montaña, mi cielo y todo el proceso de seleccionarlos, tomar la foto, compartirlos en redes y llevarlo en mi celular ha sido una magnífica ayuda.

 

Cristina La meditación para mí está siendo un camino hacia la reconexión con el ser, ese ser que está dormido o apabullado de tanta prisa y tanto disgusto que llevamos el día a día. Es encontrar a esa niña que se perdió en un camino de tantas obligaciones y se olvidó de gozarse porque se tomó todo muy enserio. Volver a recordar que la clave de todo está en el camino, no en el destino. 

Es el dejar ir, soltar, no apresurarse  con las respuestas; la misma naturaleza te va mostrando el camino. La conexión con las tres grandes ha sido fuente de vida que hemos venido practicando te dan armonía cuando las visualizas, es sentirte acompañada por la vida pura en cada instante. 

 

Carolina Maravillada con todo lo que está pasando. He descubierto que se puede meditar en el día a día, que anteriormente todo eran excusas para no sacar un rato para hacerlo.  Que tenemos todos los elementos en la naturaleza para lograr una verdadera conexión, que te permite encontrar paz y armonía.  Que nos vamos cargando de una cantidad de tensiones de manera innecesaria, que bloquean nuestra mente y nuestra salud mental y física. La vida es para vivirla de manera mas liviana!!!

 

Laura Algunas veces no me es fácil ‘ver’ el mar o la montaña o la luz que inspiro y exhalo, sino que es el concepto y el sentimiento que me genera el mar o la montaña lo que se mantiene en la meditación, no la imagen en sí, es algo mas abstracto. De esta manera , por ejemplo, con la montaña me siento estable, en calma, observando a mi alrededor (que en el caso de la meditación no es un espacio físico sino mental), pero por otro lado me ayuda a ser consciente de posición sentada y de mantenerme erguida. 

 

Me gusta la idea de que la meditación no consta tanto en dejar la mente en blanco sino en dejar fluir los pensamientos y no aferrarse a ellos, recibirlos y dejarlos ir. Eso me ha ayudado a mantenerme enfocada y no preocuparme tanto por los pensamientos que llegan y van.

 

Angela Para mí ha sido una linda experiencia, estos días he descubierto que conectarme con mi interior es un viaje gratificante, he podido notar que mi mente se clarifica, cuando me he salido de casillas por algo que no funciona me siento en la cima de la montaña miro a mi alrededor observo con atención la quietud del cielo, la majestuosidad del mar sereno tranquilo a veces con olas, miro más allá la línea del horizonte y atrapa mi atención, yo siento que todo este conjunto de cosas de la naturaleza me ayudan a resolver la molestia que se me presenta .

 

Maria isabel la meditación de la ola con el movimiento de la ola, me costó, la de la montaña ha sido la salvación para una semana bastante movida que he tenido, por alguna razón me meto en la película muy fácil, me siento una montaña. Con la meditación del cielo, dejo de pesar (kg) y me elevo, pasando a otro estado.

 

Ileana Cuando los momentos, días y situaciones de la vida están muy turbulentas, el ser se desprende del cuerpo o deja de sintonizar y logra que se olvide la meditación o las herramientas de la meditación.  Cuando perdemos nuestro “centro” es más difícil recordar la herramienta. Meditar con una guía como Juliana hace la meditación más profunda. Distinta. Mejor.

 

Maria Bernarda He descubierto a mirar mas fijamente las maravillas que tenemos al rededor y a dar con un verdadero sentido lo que vaya a ofrecer. 

He descubierto que en cada ser humano hay una belleza inagotable para descubrir y que esperar tiene una gran recompensa. 

Juliana Klinkert