Carolina Chávate

A quienes planeen viajar o la práctica de la meditación les genera curiosidad. Comparto este video de una de mis conversaciones con quien ha sido mi coach por más de 8 meses.
Ella no lo supo pero desde la primera vez que la vi en Medellín la elegí como faro. Ya sabía que mi barco estaba hecho para navegar pero aún no terminaba de levar el ancla. Escuchando a Juliana Klinkert hablar sobre Coaching para viajeras, budismo tibetano y meditación me acerqué a ella al final de la charla y le dije que iría a verla. No sabía cuándo exactamente pero iría. Y así fue.
Nos citamos en un café de Bangkok -donde ella vivía por esos días- aún conservo la libreta en la que me trazó un mapa sin objetivos de lo que haríamos. Era el inicio de mi viaje (diciembre 2015) y mi brújula giraba en todas las direcciones y la marea hacia ulular el barco con violencia. Yo no sabía donde estaba el timón. Solo sabía que había llegado hasta Tailandia. Desde entonces disfruto con regocijo de nuestros perfectos diálogos por Skype en torno a los hechos palpables, llenos de preguntas discretas y silencios oportunos.
Los humanos estamos llenos de búsquedas y filosofía. Yo no creo que un viaje sea una respuesta; tal vez es una pregunta en sí misma. Pero ella ha estado ahí alumbrando mis noches menos estrelladas. “Un viaje con sentido” fue lo que le dije la primera vez. Ella no me dijo nada, ella nunca me da respuestas pero ha estado ahí y sin ella tal vez este viaje hubiera sido otro. O yo nunca hubiera aprendido a respirar como lo hago ahora. Recuerdo una frase de Ignacio Piedrahita “Son muchas las veces en las que solo se nos pide satisfacer la necesidad de un espíritu que se halla en plena búsqueda, y pocas las que podemos estar a la altura” … por eso lo del faro, para estar a la altura de mis propias pulsiones. Por eso tanta gratitud. 

Carolina chavate

www.carolinachavate.com