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CRUZANDO EL PACIFICO

CRUZANDO EL PACIFICO

Hoy inspirada por el aire del vasto océano pacífico dentro de un tuvo con ventanas y alas llamado avión, volando a través de unacruzando el pacifico 1 temperatura del aire -47 grados F, habiendo recorrido una distancia de 4274 Millas, a una Altura de  39999 pies me siento con deseos de escribir sobre lo que nos puede impulsar a viajar y lo que podemos tener en cuenta en los momentos en que decidimos emprender un viaje.

Han pasado 3 semanas en cruzando el pacifico 2las que he tomado más de 3 aviones de duraciones superiores a 10 horas cada uno, en las que he cruzado el océano atlántico y pacífico por los aires, en las que he escuchado idiomas conocidos y desconocidos, en las que he cenado por más de una hora con amigos sin entender una sola palabra de su idioma, en las que he traducido enseñanzas budistas a un monje Budista, en las que he dictado charlas y conferencias sobre mi experiencia de viajes y cambios de vida y en las que me he enfermado de mareos y obstrucciones intestinales.

3 semanas de experiencias, de aprendizajes de sensaciones, de emociones, y de reacciones. Que me invitan a compartir estos siguientes párrafos mientras regreso a mi casa en Bangkok.cruzando el pacifico 3

Desde cualquier parte del mundo podríamos decir que ya nos encontramos viviendo la más grandiosa experiencia de viaje, nos encontramos vivos, y con un cuerpo humano que nos permite reconocer y transitar por el mundo que habitamos, estando conectados solo por que respiramos su oxígeno.

El estar conscientes de nuestra existencia humana  nos permite transportarnos al inmenso mundo interior desconocido de nuestros pensamientos; cotidianamente nos podemos descubrir haciendo planes de los lugares que queremos visitar en el exterior y nos sentimos inspirados al saber que podremos viajar por nuevos cielos.

Mi propuesta es la de comenzar con el entrenamiento de aprender a viajar en nuestra mente. Durante este viaje en un principio te sentirás como cuando estas sentado en una montaña rusa sin poder parar ni pedirle a nadie que te consuele, pero luego desarrollarás la atención enfocada para disfrutar esa montaña rusa, o sea con frescura, descubrirás cual es la perfecta dosis de vitaminas para tu mente, permitiéndote descubrir ese vasto océano de pensamientos que existen en tu mente.

Cuando generamos este acto de atención tenemos nuestro primer boleto de viaje comprado, respirar conscientemente para descubrir nuestros pensamientos será la base para relacionarnos con el mundo que queremos descubrir en el exterior.

cruzando el pacifico 4Cuando pasas tiempo inconsciente, o sea sin notar atentamente tus sensaciones y emociones, se te puede dificultar la posibilidad de abrirte a otros mundos en el exterior, cada individuo ha generado su propio esquema de relacionamiento, sus propias reglas, y formas de análisis; salir de tu mundo, al cual llamaremos mundo seguro, (tu espacio físico conocido, tu círculo de amigos…) empezarás a notar, si es que estás atento a tus pensamientos, que tu mente tratará de encontrar algo a lo cual se pueda aferrar, algo que la haga sentir en un mundo seguro, en un lugar conocido, un lugar basado en el pasado ya vivido; para salir de ese mundo seguro y comenzar a viajar, es necesario reconocer que nada tendrá sentido cuando encuentras por primera vez nuevas culturas o nuevas situaciones, y para continuar en ese camino a lo desconocido es necesario que entrenes tu mente, que le enseñes a comportarse, ya que si tu mente se encuentra sin entrenamiento lo único que podrás lograr es desesperarte y sentirte solo.

La vida nos provee grandes momentos que nos permiten reconocer el estado de nuestra mente, hay emociones que tenemos en común los seres humanos y que yo también he vivenciado, para esto les contaré algunas de mis experiencias.

He estado relatando generalidades sobre las últimas 3 semanas, y resulta que esas generalidades me han dado unos grandes aprendizajes que aún estoy digiriendo, y aun en este proceso de digestión estoy lista para compartir con ustedes, pues me he dado cuenta que la vida nunca para y que así como inspiramos y expiramos cada cierto tiempo también nuestras emociones generan diferentes efectos sobre nuestro cuerpo y nuestras relaciones en todo momento.cruzando el pacifico 5

Una de las primeras emociones que me saco este viaje fue la de felicidad, miedo y asombro. Viviendo en Asia lugar en el que naturalmente se encuentran las enseñanzas Budistas tendría que viajar a Colombia a recibir enseñanzas Budistas, me encontraría con uno de mis grandes maestros con el que he estudiado por los últimos 6 años, y con el grupo de practicantes Budistas Colombianos.

Después de 3 días de aterrizar en Bogotá todavía con un poco de cansancio por el cambio horario me encontraba sentada al lado del maestro traduciendo sus enseñanzas a un grupo de estudiantes universitarios, llevaba más de un acruzando el pacifico 6ño sin traducir sus enseñanzas, tenía miedo de que la gente no entendiera el mensaje cuando lo tradujera, así que cuando me tocó el primer turno para traducir las sabias palabras del maestro y mi corazón latía fuertemente observe mis pensamientos, respiré profundamente y me dejé maravillar por el presente momento, hasta soltarme a la tranquilidad de lo desconocido, y el asombro por el aprendizaje. El futuro es incierto la pre-ocupación es solo un mecanismo del juego natural de la mente que se trata de aferrar a algo, y ese algo al ser desconocido hace que la mente genere la pre ocupación, o sea que se ocupe de algo que aún no ha sucedido, así que cada que se estén pre-ocupando pregúntense: a que será eso a lo que me quiero aferrar?

Otra emoción presente fue la del deseo de querer que el resto de mi vida fuera como estaba siendo en ese momento, estar al lado del maestro lo siento como una gran bendición, mi mente durante esas 3 semanas estuvo tranquila, hasta la enfermedad generó bienestar en mis cruzando el pacifico 7pensamientos, simplemente me sentía como dirían algunas personas en el cielo con los dioses. Yo no quería que eso acabara, y cuando noté a mi mente generando esos pensamientos solo pude recordar a mi sobrina de 8 años preguntándole al maestro que por que se iba y a él respondiéndole que por que él era como un médico que él iba a donde lo llamaban, esa sola respuesta no solo le llegó a mi sobrina si no a mi mente, y en menos de 2 segundos descubrí que el querer congelar los momentos que nos gustan es imposible, así que recordé la importancia de disfrutar ese momento y llenarme de energía positiva que pueda seguirse emanando a todas partes, ya que yo también viajaría prontamente.

La gratitud también surgió en este viaje, ir a Colombia permitir que las personas que no saben ingles conozcan las enseñanzas Budistas , compartir con mi familia, hablar con amigos, ver las montañas del país en el que nací despertó en mi mente cruzando el pacifico 8amor y compasión no solo por el presente sino por mis ancestros y por mis padres, yo estoy en esta tierra gracias al amor de mis padres, sin ellos no podría ser posible que estuviera escribiendo este artículo, verlos y compartir con ellos es igualmente maravilloso que compartir con el maestro, pues ellos fueron mi primer maestro, gracias a ellos aprendí a gatear, caminar, hablar, leer, y escribir mejor dicho a que todas las funciones de mi cerebro se organizaran para poder estar en contacto con este mundo, sea donde sea que esté llevo a mis padres conmigo, yo respiro gracias a ellos, mis pulmones solo funcionan por la unión de ellos dos, así que sería imposible separarlos de mí, recordarme es recordarlos a ellos, verme es verlos a ellos, escucharme es escucharlos a ellos, no hay separación, y es desde esa unión desde la que es posible que la gratitud surja.

Otra de las emociones que surgió en este viaje fue la del desespero, me encontré con unos amigos chicruzando el pacifico 10nos pase dos días con ellos y el 80% del tiempo hablaron en cantonés, idioma que yo desconozco,  cuando yo estoy en un grupo de personas con quienes quiero compartir y sencillamente tengo una barrera de lenguaje me desespero,  mi mente inmediatamente empieza a deambular por los diferentes protocolos de relacionamiento que yo ya conozco y a generar juicios que solo salen del desespero, al notar esta tendencia lo único que me sirvió fue sonreírle a mi mente, ella lo único que hacía en esos momentos en los que no podía entender el idioma era tratar de aferrarse a algo, a los juicios, a las historias, a las comparaciones, cuando lo noté decidí ir a cine en mi propia mente, observar los pensamientos, y recordar que eran pasajeros.

De todas estas emociones,  que ya sucedieron,  me queda en este momento la intención de recordarme que estamos viviendo en un mundo pasajero, en el que estamos aferrados al tiempo y al espacio y en el que si estamos atentos a dichas características podemos navegar sonrientes fluyendo con las condiciones que surjan, porque simplemente estaremos entrenados para reconocer nuestros pensamientos y su realida