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Entrenando nuestra mente en occidente

Entrenamiento mental

Todo el día recibimos información del mundo en el exterior… viviendo en Los Ángeles y teniendo la oportunidad de pasar días enteros en Beverly Hills, trabajando en diferentes cafés, alcanzo a observar como la imagen exterior es la prioridad. 

Ir al gimnasio maquillada está por encima de permitir a los poros de la piel respirar mientras sudas. (Buena noticia para los spas, que ofrecen tratamientos faciales) así empezamos a notar como todo se entrelaza. Un negocio impulsa al otro negocio y cada humano queda atrapado en esta cadena interminable que solo nos impulsa a la insatisfacción.

Y que tiene todo esto que ver con el entrenamiento mental? 

Hace muchos años los humanos vivíamos en tribus, nos movíamos o nos ubicábamos en lugares en los q podíamos plantar nuestra propia comida o encontrar una buena cosecha….

El tiempo continuo evolucionando y no tenemos que ser expertos en historia para observar cómo fuimos “evolucionando” hasta vivir en edificios, unos encima de los otros. Como depredadores en una jaula.

Y qué pasa en esa jaula? tratamos de recrear un ambiente “zen” tratamos de traer la naturaleza allí. A gritos y sin hacerlo consciente pedimos regresar a nuestra naturaleza. 

Y es ahí cuando los occidentales entramos en la “era de la meditación” queremos entrenar nuestra mente para aprender a vivir en jaulas. 

Los tibetanos (no siendo los únicos. Solo para efectos de este artículo y por q es el ejemplo q he vivido más de cerca, serán los que citaré) durante años han aprendido a entrenar sus mentes para liberarse del ego, de los apegos, o trampas que encontramos en este mundo humano. Los tibetanos han sido enviados fuera de su tierra, les han destruido sus templos, y aún con toda su determinación continúan tratando de expandir sus mentes sin haber perdido su linaje… 

Hablamos entonces de entrenamiento mental, pero q significa esto? 

En occidente y por ejemplo en los Ángeles encuentras spas, centros de yoga, centros holisticos en cada esquina. 

Que te enseñan allí? Más q alguna enseñanza he descubierto que todos estos lugares dedican una gran parte de su presupuesto ha generar un ambiente “zen” ese q por el agite del día posiblemente muchos no han tenido la oportunidad de recrear en sus casas. Te ponen aromas naturales, ecológicos, sin químicos, etc… te dicen que cierres los ojos, y voila! Pagaste alrededor de 30 usd por 45 minutos en un lugar maravilloso, en el jardín del edén! 

Y cuando sales de allí que pasa? Tus miedos regresan, tu mente no puede para de pensar y no sabes cómo desapegarte de las situaciones que este mundo te presenta, por el contrario estás desarrollando un nuevo apego “quiero regresar a ese lugar zen” esto no es entrenamiento mental. Esto es apenas la entrada para poder comenzar un camino de real entrenamiento mental.

Para los tibetanos, dicho de manera rápida, entrenar la mente es aprender a ver el fluir de la vida, de las estaciones. Mientras para los occidentales entrenamiento mental parece ser un postre que compramos en el supermercado.

Esta semana varias personas me han preguntado cómo logro que el sufrimiento de los demás no entre en mi… y como sigo siendo compasiva. 

Dos pasos muuuyyy importantes para entrenar nuestra mente. 

En occidente hemos recibido e interpretado el concepto de compasión erróneamente. Recordemos que los tibetanos han crecido alrededor de situaciones sociales diferentes, cada cultura ha interpretado las enseñanzas a su propio parecer. 

Así q antes de vestirnos con atuendos tibetanos, poner una mala en nuestra mano etc… empecemos a descubrir esa gran oportunidad de haber nacido en este lado del mundo. Más vale vestir en el interior las enseñanzas profundas y adaptarlas, que gastar dinero tratando de verse como un tibetano.

Entonces hablemos de desapego y compasión! Y esto lo voy a hablar  directamente con terminología dirigida a las comunidades latinas, por que? Por q tuve la oportunidad de nacer en Colombia, como siempre digo mi ADN es Colombiano, mi espíritu es tibetano y mis acciones estan siendo enviadas desde Estados Unidos. 

Como mujer no ha sido fácil entrar a descubrir directamente las enseñanzas budistas tibetanas. Cuando viví en el monasterio y hacíamos peregrinajes siempre me enviaban a dormir en los sitios más remotos del monasterio. Solo por q era mujer, y las únicas personas alrededor eran hombres… 

En todo caso cada peregrinaje, cada sitio remoto me llenaba de esperanza y de entendimiento para descubrir que las conexiones profundas y el desarrollo de la sabiduría, en mi caso, no se realizaría directamente con un maestr@ que tuviera un cuerpo físico. 

Ya era suficientemente extraño que una colombiana de 16 años lo único que le interesaba era vivir en un monasterio Budista en Tíbet en vez de ir a la universidad y estudiar economía o ingeniería como lo harían el resto de mis compañeros de la secundaria… 

Eso marco la vara para saber que lo que vendría no sería tan fácil. Causas que me enseñaron a través del ejemplo a descubrir ese profundo termino “tu sufrimiento no es el mío” (desapego)… y la “compasión”. 

Al llegar al monasterio yo juraba q me iba a encontrar con ese gran maestro q me iba a decir como se hacía todo! Y plop. Ese humano no llego! Lo que si llego fue una serie de situaciones que me enseñaron a descubrir por mi misma el significado de “tu sufrimiento no es el mío ” y “compasión” esta vida humana es nuestra mejor maestra. 

“Tu sufrimiento no es el mío”, aprendí que significa que cuando las personas lanzan un juicio lo hacen a través del miedo, a través del egoísmo, a través de sus propios lentes. 

Cuando ves esto, te das cuenta lo fácil que es ponerse en los zapatos del otro. Y adicional puedes tomar una decisión que te ayude a ti y a la otra persona. 

A veces la decisión puede ser tomar distancia, no físicamente pero si emocional, o también puedes compartir unas palabras con esta persona que la ayuden a ampliar su perspectiva. 

Ser compasivo no significa comer cuento. Ser compasivo significa saber que la otra persona muchas veces no ha podido ni siquiera ir a ese ambiente “zen” en la esquina de la casa. 

Así que busca una nueva manera de incorporar “tu sufrimiento no es el mío” y la compasión en tu vida cotidiana. Y de está manera comenzaras a entrenar tu mente. 

Puedes seguir mi programa de meditación en YouTube mindaliaTV lo encuentras como meditación para el estrés cotidiano con Juliana klinkert.

También puedes suscribirte en mi propio canal de YouTube, o en la newsletter a través de mi página web julianaklinkert.com 

O si estás lista para comenzar a meditar en línea escríbeme un correo electrónico y estás bienvenida en el grupo de los lunes a las 6:30 pm hora Pacífico.

Si los grupos no son lo tuyo también podemos tener sesiones individuales. (Solo trabajo con mujeres… en español o inglés) si eres hombre y estás interesado en entrenar tu mente puedes escribirme y te refiero a otros profesores que pueden trabajar contigo.

Mis mejores deseos

Juliana